Mientras sacaba a los perros hace un rato he escuchado comentar a mi lado "Y decía que hubo unas tormentas grandísimas por los vientos elíseos."
Para quien no lo sepa, esos vientos descienden de cuando en cuando desde Montmartre e impregnan todos los "arrondissements" de un olor dulzón de croissant al tiempo que, con la lluvia que les acompaña, logran que aumente varios centímetros el nivel del Sena a la altura del Pont d'Alma.
Ojalá fueran realmente vientos provenientes de los campos elíseos...La parte dulce del infierno.
ResponderEliminar